Cuando nos sentimos atrapados y sin salida
Por Roberto J. Guerra Pérez
Atlanta. – Mi vida puede ser como una celda oscura, donde
me siento atrapado y sin salida, rodeado de sombras y sin ninguna luz que me
guíe hacia la libertad, pero sé que siempre hay una salida, un camino que me
lleva hacia la claridad y la esperanza. Solo necesito encontrar la sal que me
permita disolver las cadenas que me atan y permitir que la luz entre en mi
corazón y en el alma.
Esa sal puede ser una metáfora de la fuerza interior que
todos tenemos. Puede ser la capacidad de enfrentar nuestros miedos y superar
los obstáculos que se presentan en nuestro camino.
Es el poder de la decisión, el valor de tomar el control
de nuestras vidas y dejar atrás todo lo que nos hace daño.
Venir a la luz para mi es como una invitación a salir de
la oscuridad y encontrar un lugar donde podamos ser libre y feliz. Es un
llamado a la acción. A la promesa de que hay algo mejor allí afuera si solo
estás dispuesto a buscarlo. Es nuestro compromiso de nunca debemos darnos por
vencido y seguir adelante, incluso cuando todo parece perdido y cuando todos,
todos, hasta el perro, te han abandonado, o te han dejado solo porque te
consideran ese loco de la familia.
En resumen, no importa cuán oscuro sea mi presente,
siempre hay una forma de encontrar la luz al final del túnel. Hoy he buscado la
sal en esa celda oscura y he dejado que la luz ilumine mi camino una vez más hacia
la felicidad y la realización personal que tanto deseo. Atentamente, Roberto J.
Guerra Pérez.

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