El amor propio es la clave para superar cualquier obstáculo
En mi juventud fui un trabajador ganadero. Foto archivos.
Por Roberto J. Guerra
ATLANTA.- La vida es impredecible y muchas veces puede ser cruel. Todos nosotros, en algún momento de nuestras vidas, hemos experimentado la desagradable sensación de sentirnos humillados o menospreciados por otros. Yo, por desgracia, no fui la excepción mis queridos lectores. Durante mucho tiempo, me sentí víctima de las burlas, el menosprecio y la discriminación por parte de personas que creían que eran superiores a mí, incluso hasta por miembros de mi propia familia.
Recuerdo una época en mi vida en la que me sentía profundamente inseguro y vulnerable. En el colegio, algunos de mis compañeros se burlaban de mi apariencia física, de mi ropa y de mi situación económica. A menudo me llamaban "pobre", "fracasado" y me hacían sentir como si no valiera nada. Me golpearon, me pisotearon sin piedad, y yo no supe cómo defenderme. Me sentía impotente y sin voz.
Pero eso fue hace mucho tiempo. Hoy, cuando miro hacia atrás, me doy cuenta de que esas personas no tenían el poder de definir quién soy yo. Me di cuenta de que lo que otros piensan de mí no tiene por qué ser verdad. Finalmente, me di cuenta de que yo era el único que tenía el poder de decidir cómo me sentía y cómo me veía a mí mismo.
Tomé la decisión de dejar de permitir que me pisotearan. Comencé a trabajar en mí mismo, a valorarme y a amarme tal como soy. Aprendí a aceptar mis defectos y mis virtudes, y a encontrar mi propio valor. Dejé de preocuparme por lo que pensaban los demás de mí y comencé a enfocarme en lo que yo pensaba de mí mismo.
Finalmente, llegó el día en el que me levanté como un ave fénix. Me di cuenta de que había dejado atrás el dolor y la inseguridad que me habían estado arrastrando durante tanto tiempo. Me había transformado en una persona más fuerte, más segura y más feliz. Me di cuenta de que el poder de definir quién soy yo estaba en mis manos.
Hoy, soy una persona diferente. Ya no permito que otros me definan, y me siento capaz de enfrentar cualquier desafío que se presente en mi camino. Aprendí a valorarme a mí mismo, a respetarme y a amarme tal como soy. Descubrí que la verdadera fuerza viene de adentro, y que el amor propio es la clave para superar cualquier obstáculo.
Impartiendo una conferencia sobre libertad de expresión en la Universidad de California.
Así que, si estás pasando por una situación similar querido lector, quiero decirte que no estás solo. A veces, la vida puede ser difícil, pero siempre hay una salida. No permitas que otros te definan y recuerda que el poder está en tus manos. ¡Levántate como un ave fénix y sigue adelante!
Escríbeme al correo robersm2007@gmail.com si necesitas que escriba la historia de tu vida.


Muy bien animo Roberto Dios es quien tiene siempre el control de todo. Y El a bendecido su vida. Y siempre lo tiene de pie ante cualquier circunstancia de la vida. Así que para adelante siempre. Dios lo bendiga !
ResponderEliminar